La Arepa

La arepa es un alimento que existía mucho antes de la llegada de los conquistadores españoles a América y junto a la yuca, para hacer el cazabe, formaban parte de la dieta básica de los indígenas. Las arepas se parecen a las pupusas y gorditas de América Central y México.

Historia de la Arepa

Según varios historiadores y datos arqueológicos, el origen de la arepa se inicia hace unos 3.000 años en los territorios indígenas que compartían Colombia y Venezuela en la antigüedad. La preparación de la arepa fue el resultado de la producción del maíz, alimento esencial de los pueblos indígenas en el continente americano.

En el territorio actual de Venezuela, las tribus cultivaban varios tipos de maíz, el blanco, para asar, blanco y negro, maíz largo, color ceniza y el llamado por los españoles maíz cariaco, mientras que los cumanagotos lo llamaban erepa, lo que pudo dar origen al nombre de arepa.

En 1548, el contador del rey en Venezuela, Pedro Ruiz de Tapia, señalaba que las arepas de maíz era la comida de los indios para el almuerzo y la cena.

En 1554, el conquistador español, cronista e historiador del mundo andino, Pedro Cieza de León, en su obra Crónica del Perú, cuya segunda parte, El señorío de los Incas, publicada en 1871, registra el consumo de la arepa en la provincia de Cartagena.

En 1626, el franciscano español, profesor y cronista, Pedro Simón, en sus Noticias historiales de las conquistas de Tierra Firme en las Indias Occidentales de 1626, registra el consumo de arepas en la actual Venezuela.

Dato: En Colombia hay registros de la existencia del maíz de hace unos 3.000 años, mientras que en Venezuela, es de unos 2.800 años. Pero, esto no puede asegurar que el origen de la arepa sea colombiano, ya que la arepa como se conoce en la actualidad pudo originarse años después.

Lo que sí es seguro, es que el origen de la arepa es indígena

Ampliando los Antecedentes de la arepa

La palabra proviene posiblemente del cumanagoto. Algunos estudiosos del idioma indican que la palabra arepa proviene del vocablo indígena «erepa», que los Cumanagotos –tribu de los Caribes que habitaba la región noreste de Venezuela– utilizaron para nombrar el maíz, ingrediente básico en la preparación de este alimento. De acuerdo a otra versión, el vocablo arepa pudiera provenir de «aripo», especie de plancha levemente curva, fabricada en barro, que utilizaban los indígenas para la cocción de la masa de harina de maíz. El cumanagoto es el individuo nativo de un pueblo amerindio de la familia Caribe que habitó en la antigua provincia de Nueva Andalucía llamada hoy Cumaná, y cuyos descendientes habitan actualmente al norte del Estado Anzoátegui, en Venezuela.
El académico y ensayista histórico sobre la cultura de América Latina, Mariano Picón Salas, expuso sobre el origen de la arepa lo siguiente: «Los caribes y cumanagotos usaron tanto el maíz tierno como el maduro, este último les servía para preparar una especie de pan de maíz (la arepa), según técnicas que se han conservado hasta la fecha (2010). Este pan de maíz que llamaron «erepa» lo elaboraban dándole a la masa forma redonda, imitando al dios sol, rindiéndole tributo como alimento divino»
Sin embargo, algunos sitúan el origen de la arepa en lo que hoy es Venezuela, lo que explica la importancia que significa dicho alimento en la gastronomía venezolana, de donde se supone que se extendió a otras regiones, particularmente a su vecina Colombia, donde encontró una gran aceptación. Es así que, los indígenas cumanagoto no fueron los únicos en consumir las arepas, puesto que antes de la llegada de los españoles a tierras americanas, vivían los taironas, civilización precolombina de la familia lingüística chibcha que habitaban en lo que es actualmente los departamentos de Magdalena y César pertenecientes a la actual Colombia. Allí no faltaba el maíz, que era el principal cultivo de esa zona, y eso propiciaba a la preparación de arepas, de las que eran buenos consumidores. También aparecen los indios Pantágoras, descendientes de los Caribes y los indios Aburraes, y los primeros vivían en el centro de Colombia, para ser exacto, en el departamento de Caldas y los segundos en el Valle de Aburrá, que está en Antioquia. Al igual que los taironas, los Pantágoras y los Aburraes sabían prepararlas con maíz y fueron consumidores de arepas.
Una anécdota relacionada con las arepas en el siglo XIX cuenta que el general español Pablo Morillo, quien llegó a Venezuela a combatir por la causa española cuando la independencia estaba casi decidida, detestó las arepas. Morillo confesó, según Churrión, a sus dos amigos José Domingo, el Duarte y el Díaz, al regresar a Caracas tras su campaña a los llanos, que: “Todo lo puedo pasar en esta tierra, menos esas perrísimas tortas de maíz que llaman arepas, que sólo se han hecho para estómagos de negros y de avestruces”. El repudio de Pablo Morillo hacia las arepas contrasta con el gusto del Libertador Simón Bolívar, quien se quedó con las arepas, de las cuales eran muy de su agrado y especialista en prepararlas para su desayuno o almuerzo. Al igualo, en esa época se destaca la experiencia de un ciudadano sueco Carl August Gosselman, quien recorrió Colombia por las regiones de Antioquia y el Viejo Caldas en calidad de turista. Este cronista escribió en su libro «De viaje por Colombia» a su regreso a Estocolmo: «En el mercado lo que más abunda es el maíz, que se expende en forma de arepas, gruesas galletas de buen sabor. A los españoles la arepa les pareció repugnante. Hoy en día ricos y pobres la comen con gusto».
Hay un dicho popular: «No hay nada tan venezolano como la arepa» y también: «La Arepa es el Pan venezolano». La preparación de la arepa, depende de dos factores clave: uno es el gusto o las preferencias de cada persona; el otro es la inventiva criolla de acuerdo a cada región. La arepa se ha convertido en un símbolo de la identidad cultural de Venezuela, hecho que se evidencia en que en ese país sea popular el dicho «más venezolano que una arepa». La arepa venezolana no se libra de mala crítica por la obesidad y la diabetes, si está frita y rellena la arepa por lo que se recomienda comer con moderación para aquellas personas afectadas por estos problemas, no sin escuchar recomendaciones de médicos y nutricionistas. Son muchas las formas que adopta el maíz cuando la inventiva criolla venezolana decide hacer las arepas. Si damos una mirada al maíz que se utiliza, tendríamos las siguientes variantes:
Arepa de maíz pilado: El maíz pilado es cualquier maíz al que previamente se le ha quitado el lumen y la cáscara. Las dos principales arepas de maíz pilados son la de maíz amarillo, que es más áspera pero artesanal y la de maíz blanco, que es suave y más común.
Arepa de maíz pelado: Mejor conocida en la costa venezolana como «Arepa Pelada» o «Arepa Raspada» en Oriente, esta clase de arepa proviene del maíz pelado, que es aquel que conserva su cáscara y que se reblandece hirviéndolo con cal. Al molerlo, conserva los componentes nutritivos del lumen y la cáscara. Su sabor es muy similar al de las tortillas mexicanas.
Arepa de harina de maíz pre cocida: Se elabora con la harina que se obtiene luego de la pre cocción del maíz.
Arepa andina: Se elabora con harina de trigo, y se consume principalmente en las zonas montañosas de los Andes venezolanos.
Arepa de yuca: Se prepara con afrecho de yuca, en vez de utilizar el maíz o el trigo.
Arepa de plátano: Se prepara con masa de maíz y plátano.

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